Todo lo que debes saber para reparar grietas en paredes interiores

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Las grietas en paredes interiores son hendiduras visibles en la superficie del cemento, el yeso y otros materials de albañilería. Con frecuencia, estas imperfecciones son puramente estéticas y sólo afean la apariencia de tabique, pilares y demás. Pero también pueden ocultar problemas subyacentes, como filtraciones de agua, tensiones arquitectónicas, materiales deficientes o roturas en los drenajes.

De esta clase son las grietas estructurales, aquellas que influyen sobre elementos arquitectónicos de importancia, como los pilares, los muros, los techos, etcétera. Cuando las fisuras evolucionan a un ritmo superior a la media, reciben el nombre de «grietas vivas». Dependiendo de su posición, las grietas pueden ser verticales, horizontales y diagonales, siendo estas últimas las de mayor peligrosidad.

Con independencia de su tipología, la detección temprana de las grietas es crucial para corregir su avance y evitar que se acentúen con el paso del tiempo, juntamente con la causa de su aparición.

Grietas en muros y paredes: ¿por qué se producen?

Las grietas en paredes y techos obedecen a problemas relacionados, bien con el edificio al que pertenecen, bien con el terreno en que este se asienta. Por ejemplo, el peso y el movimiento de tierra originan grietas por asentamiento, que son usuales a partir de la primera década de ‘vida’ del inmueble. Si la región es propicia a dichos movimientos o el proyecto de construcción no resulta todo lo estable que debería, estas grietas aceleran su aparición.

Los techos y cerramientos deficientes dan lugar a filtraciones en muros y tabiques que, con el correr de los años, muestran grietas en su superficie, debido a las sucesivas congelaciones y descongelaciones de estas humedades ocultas. La mala calidad de los materiales de construcción también aumenta el riesgo de que las grietas y fisuras se presenten, ya sean estéticas o estructurales.

De todas las grietas en pared peligrosas, las producidas por factores ajenos al edificio con las de mayor gravedad. Entre las amenazas más comunes, destacan las raíces de las arboledas cercanas al inmueble, una mala nivelación del mismo, los defectos o roturas en el sistema de drenaje, etcétera.

Con independencia de su origen, conocer los tipos de grietas en paredes revisten interés. Como expertos en reformas integrales en Madrid, te contamos los tipos y cómo repararlos.

Cómo reparar grietas verticales y horizontales en paredes con motivo de una reforma

Las reformas parciales e integrales, así como los cambios de uso de local a vivienda, son un momento propicio para subsanar problemas de menor importancia, en apariencia, que a largo plazo pueden tener un impacto severo en la estética del edificio y el bienestar de sus ocupantes. Así sucede con las grietas horizontales en paredes.

Para repararlas, deben eliminarse los restos de pintura del perímetro de la grieta con ayuda de una espátula o similar, herramienta que también facilita el ensanchamiento de la fisura. Seguidamente, se limpian los desperdicio de polvo y de ladrillo que permanezcan dentro de la grieta o en sus inmediaciones.

Higienizada la superficie y las interioridades de la fisura, se procede a humedecerla con un vaporizador, antes de rellenarla con pasta o masilla empleando una espátula de pequeño tamaño. Estos productos para reparar grietas en paredes se comercializan en ferreterías, tiendas de bricolaje y grandes superficies.

Los mejores resultados se obtienen aplicando la masilla en capas ligeras y consistentes, de forma que el proceso de secado sea más uniforme. Después de secarse (las instrucciones del fabricante indicarán el tiempo recomendado), se lijará la superficie de la pasta hasta igualarla con el resto de la pared.

Antes de proceder a pintar la pared y la zona sellada, conviene retirar el polvo resultante del proceso de lijado, para lo cual se utilizará un pincel mediano o un paño mojado.

En grietas reincidentes, se optará por repetir los pasos antedichos, realizando el siguiente antes de aplicar la masilla y dar la mano de pintura: cortar y aplicar a la grieta una porción de cinta autoadhesiva de un material bituminoso (Tesa, Unecol y otras marcas comercializan cintas específicas para grietas). Con ello, se evita que las grietas verticales en paredes y de otra clase vuelvan a aparecer.

En definitiva, saber cómo arreglar grietas profundas en paredes es relativamente fácil por la sencillez de las técnicas empleadas y la accesibilidad de las herramientas y productos requeridos (un juego de espátulas, masilla de relleno y cinta autoadhesiva para grietas).

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